dissabte, 15 de desembre del 2012

...

Al pensarte me agarra un mareo
una indigestión sobrevenida
un malestar sobrellevado...
ganas de devolver,
inapetencia contenida.


Vomitar el desayuno.



Te pienso y te escribo versos
que nunca verán la chispa de tus ojos
color castaño.

Esos mismos ojos que pueden dar luz,
engendrar amor,
o arrebatarlo de toda vida.
Ese cuerpo
con el que tantas noches me he acompasado
(me llenas de calma, te susurraba)
y que ahora me rehuye,
esquivo,
hiriente y distante.


Mejor me callo,
que empiece un nuevo día.

...

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