...
Hay personas que me fascinan por momentos,
por deslumbres
más bien diría yo.
Me deslumbran
y me ciegan,
y me atrapan.
A veces hasta me enloquecen.
y no sé cómo diferenciar.
Destriar
las flores
de la primavera,
un sauce llorón
del bosque inquieto,
una estrella brillante
del firmamento encantado,
una sonrisa bella
de la felicidad más pura.
Lo terrenal
de lo espiritual.
Me confundo en obsesiones
momentáneas
pasajeras.
Y en hacerlo dejo escapar
la serenidad de la primavera.
Y vuelta a empezar
...